Los empleos verdes y la gestión ambiental


El propósito de la sociedad de avanzar en la aplicación de conceptos de desarrollo sostenible, llevó a la Organización Internacional del Trabajo, OIT, en 1972, a expedir una Resolución relacionada con la contribución de ese organismo internacional a la protección y mejora del medio ambiente.

«El entorno de trabajo es una parte importante del entorno humano en su conjunto, y forma parte integrante del mismo, y los factores que perjudican el entorno de trabajo también figuran entre los principales contaminantes de la naturaleza y del entorno de vida de las personas, dijo en un documento que ya cumple 40 años.

Desde entonces, mucha agua ha corrido bajo los puentes en esta relación de ambiente, trabajo, higiene industrial, prevención de enfermedades laborales, entre otras, como factores fundamentales a la hora de construir una economía verde.

En este contexto, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Pnuma, la OIT, la Organización Internacional de Empleadores, OIE, y la Confederación Sindical Internacional, CSI, han estado promoviendo lo que se conoce como la Iniciativa de Empleos Verdes, que forman parte de la gestión ambiental de las empresas públicas y privadas.

Según la Iniciativa, suscrita por los países que conforman el Sistema de Naciones Unidas, entre ellos Colombia, los “empleos verdes” son trabajo decente que contribuye directamente a reducir los efectos en el medio ambiente de las empresas, los sectores económicos o la economía en general mediante la reducción del consumo de energía y de recursos, la reducción de las emisiones, los residuos y la contaminación, y la conservación o restauración de los ecosistemas”.

Así las cosas, cuando se habla de empleos verdes, se habla de trabajo decente, que significa, según la OIT, trabajo seguro en el sentido de que gobiernos, empleadores y sindicatos prevengan los riesgos, los accidentes y enfermedades laborales y promueven programas de higiene industrial.

“Avanzar hacia una economía verde supone establecer unas normas más estrictas para la protección del medio ambiente y la creación de empleos verdes, incorporando al mismo tiempo la seguridad y la salud de los trabajadores como parte integrante de la estrategia. Sólo entonces estaremos contribuyendo a un resultado medioambientalmente sostenible y socialmente incluyente. Sólo entonces lograremos el trabajo seguro, saludable y decente en una economía verde”, dice la OIT.


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