Las compras públicas pueden ser verdes


Uno de los aspectos contemplados en el Plan Institucional de Gestión Ambiental, Piga, de la Registraduría es la definición de los criterios ambientales que se deben tener en cuenta a la hora de comprar o contratar productos y servicios.

Sin excepción y como parte de los compromisos del Estado colombiano con los organismos internacionales, los productos y servicios que compran o contratan las entidades públicas deben cumplir con los criterios definidos el mundo por el llamado sistema de Compras Públicas Sostenibles, CPS.

De acuerdo con la metodología planteada en el proyecto “Fortalecimiento de las capacidades del país para las compras públicas sostenibles”, el café, el papel reciclado, las fuentes de iluminación ahorradoras de energía, los materiales de construcción y los servicios de la industria gráfica que adquieran las entidades estatales, deben ser ‘verdes’.

En la práctica, esto significa que las licitaciones abiertas para la compra de éstos y otros productos o servicios deben incorporar criterios de sostenibilidad en la estructuración de los pliegos de condiciones, la determinación del objeto del contrato, el procedimiento de contratación, la valoración de la oferta más ventajosa y la ejecución misma del contrato.

Aparte de los productos y servicios definidos como prioritarios, las entidades públicas también pueden incluir criterios ambientales en las licitaciones de compra y mantenimiento de vehículos; equipos de cómputo e impresión y artículos de aseo y limpieza.

Pese a las ventajas económicas y el uso eficiente de los recursos que representa para el Estado la compra de productos y servicios sostenibles, los sistemas de información desarrollados por cada entidad no son uniformes en cuanto a criterios y procedimiento y los tomadores de decisiones desconocen cómo incorporar el componente ambiental en las compras públicas.

Cómo seleccionar productos y servicios verdes

A la hora de seleccionar los bienes y servicios, y con el fin de facilitar el proceso de compra, compare las características de la oferta de los proveedores bajo los siguientes criterios ambientales recomendados por el proyecto:

¿Generan eficiencia en el uso de recursos, energía o agua?
¿Usan recursos renovables?
¿Tienen bajo contenido o ausencia de sustancias tóxicas?
¿Son bajos en emisiones de carbono y otros gases efecto invernadero?
¿Permiten reducción de desperdicios?
¿Usan materiales reciclados?
¿Provienen de procesos de producción limpia?
¿Son duraderos?
¿Son fáciles de reparar?
¿Son reusables?
¿Son reciclables, hechos de materiales que pueden ser separados?

Así, con las respuestas a estas preguntas sencillas, los funcionarios y tomadores de decisión pueden empezar a incorporar el componente ambiental en compras públicas y de paso contribuir a la sostenibilidad del planeta.


Compartir publicación: