29 de agosto: Día Nacional Contra el Ruido


Tener un espacio libre de ruido, donde se pueda gozar de un ambiente propicio para desarrollar las actividades diarias correspondientes a las labores asignadas a cada funcionario, es una de las tareas de la Registraduría Nacional.

Es así que la Entidad dentro de sus políticas que buscan mantener en óptimas condiciones la salud de sus empleados, ha desarrollado programas epidemiológicos contra el ruido, los cuales buscan a través de mediciones hechas por expertos, identificar los espacios donde se producen mayores niveles de contaminación sonora.

Por tanto, mediante sonometrías, que consisten en la medición de los niveles de ruido generados por una máquina existentes en un área de trabajo, los expertos han determinado que los espacios de la Entidad donde mayor número de ondas sonoras se producen son: El Taller de Publicaciones y el Centro de Atención e Información al Ciudadano, Caic.

Por tanto el programa, a cargo de la Gerencia del Talento Humano, evalúa periódicamente a los empleados que realizan trabajos en estas áreas, y hace audiometrías para medir el impacto ocasionado por la exposición constante a ruidos de intensidad media o alta con relación a la frecuencia auditiva, y así poder tomar las medidas correctivas pertinentes.

El silencio y su importancia en la historia Antiguamente el silencio era valorado por muchas culturas, porque correspondía al espacio intimista y de culto, a través del cual los seres humanos se comunicaban con el “otro mundo”, lugar que según ellos era habitados por los espíritus de los ancestros o grandes patriarcas del colectivo.

Para el siglo primero, los romanos prohibieron la circulación de caballos y carretas, por considerar que alteraban el orden orgánico y funcional de la sociedad romana, al generar distractores que interrumpían el desarrollo cotidiano de la vida, además de causar efectos a largo plazo sobre la salud auditiva de los ciudadanos. Aquel que infligiera la norma, era castigado, incluso, con pena de muerte.

La revolución industrial trajo consigo, no sólo avance, sino también problemas que se acrecentaban día a día. El humo de las fábricas y el ruido constituyeron las bases de esta revolución que catapultó las urbes a lo que hoy conocemos como centro tecnificados industriales.

Es por esto que el último miércoles de abril la humanidad recuerda cada año, la importancia de insonorizar cada vez más las grandes metrópolis, cargadas de sonidos de alta y baja frecuencia que han ocasionado que parte de la población sufra de problemas de audición.

Colombia no ha sido ajena a esta problemática, es así que el 29 de agosto se instituyó comoel Día Nacional Contra el Ruido, ya que grandes ciudades como el caso de Bogotá, están siendo atacadas por los altísimos niveles de contaminación auditiva.

Actualmente, los gobiernos han intentado mitigar los efectos causados en la salud de los habitantes, mediante campañas que intentan reducir en gran media los contaminantes de tipo sonoro, evitando así que las futuras generaciones sufran de algún grado de sordera.

Consejos prácticos para evitar la contaminación auditiva


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